…En realidad, lo que se encuentra detrás de esta postura y en general de casi toda la legislación comunitaria en materia ecológica es el principio de «quien contamina paga». El principio es en extremo discutible y peligroso. Si lo aplicásemos a todos los servicios públicos, nos adentraríamos por el camino de que la financiación de todos ellos se realizaría en función del precio (aunque se denominen tasas) y no de los impuestos y de la capacidad económica. El coste de la sanidad, de la educación, de las infraestructuras, de la seguridad, etc., tendría que recaer en aquellos que los usan y en la medida que los usan, resintiéndose de manera notable la justicia social…
https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2025-12-30/basuras-alcalde-articulo-martin-seco