…Es más, si el 23 de julio los resultados no hubiesen sido desfavorables al conjunto Frankenstein, y no tuvieran necesidad de sumar a Puigdemont y a sus huestes, no se habría aprobado la ley de amnistía, ni habría relator en Ginebra, ni se hablaría de la condonación de deuda, ni de cupo, ni siquiera Francina Armengol sería hoy presidenta de las Cortes…